14 may 2010

hipocresia o careta?


Jugando a quiénes somos con diferentes caretas, pensando en estrategias elaboradas, guiadas o por simple impulso de ser o existir, pensaba en cómo a veces cada uno dependiendo del rol en el que esté puede seguir usando la careta de cada día o cambiarla drásticamente por una que le vaya mejor… Qué queremos que la gente vea de nosotros, jugamos con las percepciones de los demás o sólo es un accidente en el que confundimos a los demás, qué hacer cuando queremos despistar al enemigo, le hacemos como diría el padrino de no odiar a tu enemigo porque te nubla la mente? cuántos juegan al cambio de caretas al ganarse al enemigo para seguir el dicho de si no puedes con el enemigo únetele, usar caretas para ocultar nuestros sentimientos o pensamientos, somos tan hábiles para mostrarnos como somos y que la gente no lo note? ¿Cuál de todas esas caretas que usamos a diario es la real, en la política en la religión en las empresas, en las escuelas, en al casa, incluso en al cama? A final de cuentas las usamos con el fin de sentirnos mejor, de tener el poder de lo que somos y de lo que queremos que los demás piensen de uno, me muestro fuerte en lo laboral o en lo sentimental, si soy en una no lo puedo ser en lo otro? Doy a entender que tengo complejos o me muestro seguro de mi? Me muestro como una persona implacable, líder, imperfecta pero con al inteligencia de saber como compensar las imperfecciones q tengo, lo anterior lo hacemos a lo largo del día, en la casa, en el trabajo, con amigos, con pareja o en la soledad. . . ¿qué caretas se ponen los políticos, los sacerdotes, los líderes de opinión, jefes, empleados, maestros y alumnos, uno mismo en sus diferentes roles, en lo que publica, lo que dice, lo que hace, lo que escribe, quién pierde realmente, el que pierde en la contienda o el que decidió que ganar sería perder y jugó para perder, el que juega a que es víctima pero que todo mundo sabe que no lo es y q al final todos saben q alguien mintió pero le siguieron el juego? Hay tantos juegos como combinaciones posibles tengamos del ganar y perder y de ganar ganar, ya que para lo que unos es perder para otros es ganar. Jugar a que sabemos que estamos jugando a tener diferentes caretas, saber cual es la que corresponde de cada una en cada momento, que encontremos a una persona que sepa que se encuentra en un juego para que responda de la misma manera pero que al final se quiten las caretas y se muestren como son pero sobre todo que se acepten y se diviertan no es fácil, ya que es muy fácil caer en el chantaje emocional, hipocresia, manipulación y que el juego no sea sano porque sólo uno entienda el juego.
CARETAS. . .